Jayson Tatum está de vuelta
- Raúl Gámez
- 7 mar
- 2 Min. de lectura

Los Boston Celtics y sus aficionados estamos de celebración. Y no es para menos: su jugador franquicia, el cinco veces All-NBA First Team Jayson Tatum, está de vuelta. La ya leyenda de la franquicia regresó anoche a las pistas diez meses después de su rotura del tendón de Aquiles, y lo hizo donde debía hacerlo: en el TD Garden, ante su gente.
Para entender la dimensión de su regreso, hay que recordar primero lo que significó su lesión en los pasados playoffs. La rotura llegó en el peor momento posible: los Celtics disputaban unas duras semifinales de conferencia contra los New York Knicks y además lo hacían con la eliminatoria cuesta arriba. La grave lesión no solo puso fin a aquella serie, sino también al recorrido de una de las plantillas mejor construidas del siglo.
Los verdes se vieron obligados a desmontar el proyecto debido a los aprons y al impuesto de lujo. Sin su jugador franquicia, competir la temporada siguiente parecía poco realista. Uno de los mejores jugadores que han vestido de verde desde Larry Bird —por no decir el mejor— afrontaba ahora una de las lesiones más duras que puede sufrir un deportista.
Todo apuntaba a un año de transición y reconstrucción en Boston. Pero nada más lejos de la realidad. Los de Joe Mazzulla han sabido mantenerse competitivos y han llegado al regreso de JT con un balance de 41-21 y la segunda posición de la conferencia.
En su vuelta a las pistas, Tatum dejó una actuación más que positiva: 15 puntos, 12 rebotes y 7 asistencias, todo ello pese a la lógica falta de ritmo físico y competitivo tras tantos meses de ausencia. Las sensaciones son muy buenas, especialmente teniendo en cuenta que todavía se encuentra en pleno proceso de recuperación.
Si algo ha caracterizado siempre a Tatum es su capacidad para hacer mejores a los jugadores que tiene alrededor, y anoche volvió a demostrarse. El mejor ejemplo lo tuvimos en Neemias Queta, que se benefició claramente de la presencia y lectura de juego de JT.
Con su regreso también ha vuelto a encenderse en redes sociales el eterno debate entre los “Jays”. Sin embargo, quienes llevamos siguiendo al equipo desde 2018 lo tenemos bastante claro: estos Celtics no se entienden sin Jayson y Jaylen Brown juntos. Desde aquí, una petición sencilla: no los comparéis, disfrutadlos.
Ahora la responsabilidad recae en Mazzulla, que deberá encontrar la fórmula para que el seis veces All-Star recupere sensaciones sin alterar la buena dinámica que el equipo ha construido durante su ausencia.
No sabemos exactamente cómo afectará la vuelta de Tatum al equipo, pero sí hay algo claro: solo puede ser positivo.
La afición de Boston nos volvemos a ilusionar con ver sobre la pista a su querido “Big Deuce”. Y también, porqué no, con competir esta misma temporada.
Bienvenido de vuelta, JT. ☘️

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